
Obesidad en perros: cómo controlar el peso de tu mascota
Entendiendo el problema: todos los cuerpos son distintos
La idea del peso ideal, señalado en una simple tabla, es un error muy común. Si bien podrían darnos una idea del peso promedio de cada raza, lo cierto es que esto puede llegar a variar dependiendo de múltiples factores individuales de nuestro peludo, como la edad, el sexo e incluso el tamaño de este. Pongamos un ejemplo: en promedio, un labrador retriever sano pesa entre 25 y 26 kilos y una hembra de la raza por lo general se encuentra en la parte inferior de este rango. Sin embargo, si esta se llegase a encontrar en la parte media o superior de ese rango, no querría decir que se encuentre con sobrepeso u obesidad. Entonces bien, ¿cómo identificamos el sobrepeso y la obesidad en nuestros amigos?
Evaluación del peso con base en su condición corporal
Si bien en algunas razas podría ser un poco más complejo evaluar para un propietario si su compañero presenta un peso ideal, la siguiente tabla puede proporcionarte una idea de si tu perrhijo está bien de peso o si, por el contrario, está pasadito de tamales.

Los riesgos invisibles: los peligros detrás de las lonjitas
Un perrito con lonjitas, si bien con cierto encanto, tiene una esperanza de vida 2.5 años menor a la de un perro en su peso ideal. Y es que esa grasita de más acarrea una serie de serios problemas como diabetes, enfermedades cardiacas, problemas articulares, mayor riesgo de cáncer, enfermedades respiratorias, por mencionar algunos.
De caritas pedinches y bocadillos otorgados
Los perros, por naturaleza, siempre tienen apetito. A veces mucho más de lo que necesitan para su peso. Y es que, ¿quién no ha alimentado a su peludo y, a los 5 minutos, mientras nosotros comemos o cenamos, está ahí al lado nuestro pidiendo alimento con carita de “muero de hambre”? Dame un poquito. Pues bien, a continuación, te menciono este y algunos errores que cometemos como propietarios al alimentar a estos glotones:
Abuso de golosinas: si bien son una poderosa herramienta de adiestramiento y entretenimiento, abusar de estas puede desequilibrar su dieta del día a día.
Comer las sobras de la mesa: “Ya no quiero. El niño no terminó su comida. Me está mirando con ojos del Gato con Botas.” Ante toda esta serie de factores, como propietarios terminamos por darles de nuestra comida además de la suya. En general, una combinación que hace perder ese equilibrio energético que el perro requiere.
Alimentación no adaptada para su propósito: el no considerar las actividades cotidianas de nuestro peludo es un factor importante a la hora de que aparezcan esas lonjitas. Sin saberlo, tal vez estemos dando más alimento a nuestro peludo de lo que necesita para sus actividades. No requerirá las mismas calorías un perro de trabajo que un perro de compañía que tiene poca actividad física.
Chécalo, cuídalo, muévelo: más vale prevenimss
No, no es una pausa publicitaria. Al igual que nosotros, nuestros cachorros requieren tener un buen esquema de ejercicio y alimentación. Si nuestro peludo ya fue diagnosticado con sobrepeso u obesidad, deberemos ajustar tanto la porción como el tipo de alimento que proporcionamos. Existen alimentos en el mercado para aquellos chaparros que presentan ya un problema de peso. Recordemos visitar al médico veterinario para obtener una dieta balanceada. En entregas posteriores hablaremos de otros factores que predisponen a tu perrhijo a padecer obesidad.
Etiquetas
Compartir noticia
¿Te gustó esta noticia?
Suscríbete a nuestro newsletter y recibe las últimas noticias de la manada
SuscribirseNoticias relacionadas

13 signos de ansiedad en tu perro
Su comportamiento problemático, podría ser un signo de ansiedad. Así es, tu querida mascota también puede ser su presa, estudios han determinado que el 72.5 % de ellos presentan síntomas que lo evidencian, sin importar si son jóvenes o viejitos.

Esterilización en perros: beneficios, riesgos y cuándo hacerlo
Era un soleado sábado en la mañana cuando me dispuse a sacar a caminar a mis perros (parecidos al icónico perrito de la película “La máscara” del 94) a un camellón cercano a mi casa. Desesperados por salir y con gran velocidad, a pesar de tener 13 años (edad senil para un perro), caminábamos por el sendero del camellón cuando, de pronto, nos encontramos con una señora de edad madura paseando a un perro de raza schnauzer, color gris, llamado “Max”. La señora, al ver a mis perros, sonrío y preguntó: “¿Son la pareja?, ¿Cuándo van a tener cachorros?” (algo que debo aclarar al lector es que mis perros eran una hembra y un macho), a lo que despreocupadamente contesté: “No señora, son hermanos y ya están esterilizados” y antes de que pudiera mencionar que también estaban viejitos, frunció el ceño y me dijo: “Pues eso está muy mal, mal que no los hayas dejado tener al menos unos hijitos”, me fulminó con la mirada y antes de poder decir alguna otra palabra procedió su camino. Molesta al inicio por la reacción de la señora, pero, como profesionista, me hizo reflexionar mucho acerca de la percepción “humanizada” y la desinformación que hay sobre la esterilización en los perros.

Alimentos que nunca debes compartir con tu perro
Bocado: ¿Tu perro no te quita sus ojitos de encima cada vez que comes algo? Antes de ceder a la tentación de compartir, échale un vistazo a esta guía. Algunos alimentos que adoramos pueden ser peligrosos para ellos. No se trata de asustarte, ¡sino de ayudarte a cuidar mejor a tu peludo comelón!